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El recorrido de la causa contra ex directivos

18 de Junio de 2013 · En 2009, la CD presentó una denuncia contra quienes gobernaron el club hasta el 14 de diciembre de 2008. ¿Qué pasó con la causa?

Desde un primer momento, con la presentación de la denuncia por administración fraudulenta contra ex directivos de las gestiones entre 1994 y 2008, realizada el 29 de abril de 2009, el Club Atlético Newell's Old Boys pretende que la Justicia le permita constituirse como querellante en la causa iniciada.

En este rol, Newell's Old Boys podría aportar elementos y ejercer un control de la prueba como parte involucrada, tendría facultades impugnativas en el proceso, podría actuar con autonomía del fiscal, sin subordinarse a su dirección e impidiendo la parálisis de la investigación, en caso que la fiscalía no proceda con el rigor correspondiente.

En este caso, los antecedentes evidenciaban que denuncias anteriores que también buscaban aportar justicia a situaciones irregulares en la administración del club habían quedado sin resultado por la inacción de los funcionarios judiciales. Sin dudas la constitución de Newell's Old Boys como parte querellante resulta fundamental para garantizar una investigación responsable y que persiga el objetivo de hacer justicia.

Ante esta situación y con el marco de la nueva normativa procesal penal en la Provincia de Santa Fe, la denuncia se encuadró como delito continuado, de unidad de gestión; la administración conducida por Eduardo López se valió de diversos métodos para perpetuar su accionar, impidiendo elecciones de autoridades, forzando modificaciones estatutarias de claro perfil excluyente, suprimiendo elementos de prueba, y especialmente, confundiendo los patrimonios del club y el personal, generando un enorme y sobradamente evidente perjuicio económico, deportivo y social a la institución.

Se efectuó una denuncia conglobante de todos los mandatos de Comisión Directiva entre 1994 y 2008, superando así la prescripción de la acción penal y sin aislar los hechos delictivos; efectivamente, se sucedieron una infinidad de hechos defraudatorios que generaron una unidad de conducta, que cesó el 14 de diciembre de 2008. Anteriormente a la denuncia presentada en abril de 2009, existían otras que de manera fragmentada e iniciada por otras personas también denunciaban irregularidades en la administración del club.

La ley provincial nro. 12.912 puso en vigencia al denominado código procesal penal de transición desde el 15 de febrero de 2009, el cual indica que con independencia de la fecha de comisión del delito si éstos fueran denunciados con posterioridad a la puesta en vigencia del código de transición,  quedarían sujetos a esta nueva legislación (art. 4, ley 12.912). Por lo que claramente la causa iniciada dos meses y medio después, quedaba dentro del nuevo marco normativo. La importancia de esta situación queda de manifiesto porque el nuevo código de transición incorpora la figura del querellante, quien podrá quedar a cargo del ejercicio de la acción penal.

De este modo, como persona jurídica damnificada directa, legitimada por su Estatuto y avalada por los órganos de gobierno y administración (Asamblea de asociados y Comisión Directiva), no existe impedimento alguno para que Newell's se constituya en querellante.

Cuando la Cámara de Apelaciones admite la recusación de la jueza Alejandra Rodenas, sostiene que la competencia se define en función de la fecha del cese del delito, en este caso indicado el 14 de diciembre de 2008. Por ello a la luz de la propia argumentación de la Cámara es contradictorio aplicar la ley procesal en función de las denuncias anteriores; son denunciantes distintos, no estaban fijados los hechos ni atribuidas las conductas.

En cuanto al trámite de la causa, luego de apartar a la jueza Alejandra Rodenas, se derivó el caso a la jueza Raquel Cosgaya, a cargo del Juzgado de Instrucción nº 6 de la ciudad de Rosario.

En este momento, Newell's espera que la Cámara de Apelaciones admita el recurso de inconstitucionalidad presentado para que se incorpore al club como querellante. Serán las instancias superiores las que definan luego la situación, ya sea la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe o la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Con independencia del intento de Newell's por constituirse como querellante, la causa no detuvo su actividad. Por vía indirecta, el club fue aportando pruebas, instando medidas, solicitando pericias, pidiendo indagatorias. Cabe mencionar que la citación a declaración indagatoria es causal de interrupción de la prescripción. La administración fraudulenta prevé penas, de acuerdo al artículo 173 del Código Penal, de un mes a seis años de prisión. Los denunciados que no sean citados a declaración indagatoria podrían utilizar la figura de la prescripción luego del 14 de diciembre de 2014. 

Gran parte de los avances en la investigación tuvieron impulso directo de Newell's Old Boys. El material probatorio producido, sin dudas, es suficiente para acreditar el manejo fraudulento del club y resulta idóneo para avanzar en el proceso judicial.

En una primera etapa, la causa tuvo como fiscales a cargo a Ana Rabin y Marcelo Vienna. En este último tiempo trabaja el fiscal Carlos Covani en reemplazo de Vienna.

El Club Atlético Newell's Old Boys entiende que existen elementos suficientes para convocar a declaración indagatoria a los denunciados. Sólo en caso de que finalmente se produzcan condenas firmes, el club podría reclamar la recuperación de los recursos económicos perdidos en 14 años.

Esta denuncia no es sólo de la Comisión Directiva. Es la denuncia de la gente, la denuncia de los hinchas. Fue mocionada en una Asamblea que contó con 1.400 socios exigiendo justicia, para que lo sucedido entre 1994 y 2008 no quede impune. Fue mayúsculo el perjuicio producido contra el club, contra su patrimonio, contra su historia y contra su identidad. Es necesario que la Justicia responda.

Newell's exige justicia.