El plantel de fútbol femenino de Newell’s, dirigido por Leandro “Toti” Iglesias, hizo historia grande: venció a Boca en la final de la Copa Federal y se convirtió en el primer equipo del interior del país en consagrarse campeón nacional.
Las Leprosas ya no sorprenden: confirman con este título lo que desde hace años vienen construyendo con trabajo, talento y convicción. Esta consagración es el reflejo de un proyecto serio que puso al club en la cima del fútbol argentino.
Con una columna vertebral sólida y figuras que marcan la diferencia, este equipo combina jerarquía, corazón y juego. Con la cinta de capitana en el brazo de María Victoria “Tata” Vives, y liderazgos repartidos en todo el campo: Mariana Larroquette y Daiana Falfán como emblemas, la destacada Magui Natta, la precisión de “La Tota” Vargas, la seguridad de Michel Rengifo bajo los tres palos, y los goles de Julieta Lema. Todas, absolutamente todas, forman un equipo que hoy puede decir con orgullo que son las mejores del país.
La Copa Federal es mucho más que una copa: es la prueba de que Newell’s es competitivo y está llamado a ser protagonista siempre. Y que la apuesta institucional por la disciplina está dando sus frutos.
El cuerpo técnico encabezado por Toti Iglesias logró consolidar un equipo de grandes jugadoras y llevarlo a su punto más alto. Las Leprosas avanzaron a paso firme dejando atrás a All Boys de La Pampa (goles de Vives, Pagola, Lema y Larroquette), Gimnasia (Narváez, Natta x2 y Lema), San Lorenzo (Lema y un gol en contra) y en el partido decisivo, al poderoso Boca.
La gran final terminó 0 a 0 en los 90 minutos y obligó a los penales. Y ahí apareció la fortaleza mental y futbolística de este grupo: convirtieron Natta, Vargas, Larroquette y Luna, mientras que Michel Rengifo atajó el tercer penal de Boca y Julieta Cruz desvió el quinto por encima del travesaño, desatando la locura para la Lepra y un festejo para el recuerdo eterno.
Mientras tanto, en el torneo local, el equipo también se mantiene en lo más alto y va por todo.
Se suele decir que cuando se habla de fútbol femenino, se habla de futuro. Pero en Newell’s, el futuro ya llegó: llegó con Recanati y la Tata Vives en 2019, con Pilar Sabransky y Chía Bidondo en 2021, y con todas las que construyeron este camino con esfuerzo y pasión.
Hoy, esa promesa se transformó en estrella. La primera estrella del fútbol femenino ya brilla en el escudo rojinegro. Y desde Rosario, el interior del país levanta la copa por primera vez en la historia.
Felicitaciones, Leprosas. Gracias por dejar el alma y el corazón, gracias por dejarlo todo por Newell’s Old boys. ¡Son ustedes Las Gloriosas!

