La Escuela de Fútbol Infantil de Newell’s llevó a cabo este viernes su tradicional entrega de trofeos en el Estadio Marcelo Bielsa, un cierre de año que convocó a 900 niños y niñas y a más de 4.000 familiares, quienes colmaron la Platea Este para acompañar este momento tan significativo.

Desde las 17.15 comenzaron a llegar los primeros grupos, que ingresaron por el Portón 9 y realizaron el mismo recorrido que los futbolistas de la Primera División: vestuario, túnel y salida por la manga hacia el campo de juego. Una experiencia inolvidable para cada chico y chica que pisa por primera vez el césped del Coloso.

Las categorías presentes estuvieron conformadas por los más pequeños de Adaptación (2021 y 2020) hasta los mayores de 2013 y 2014, quienes además, en gran parte, se despedían del predio tras completar el proceso formativo.

Fundada en1983, Malvinas continúa siendo un pilar del desarrollo leproso. Su vigencia se expresa no solo en la masividad del proyecto, sino también en los futbolistas que forjó y siguen dejando huella. El año pasado participaron de la ceremonia Toto Silvetti y Mata Pérez, ambos iniciados en Malvinas, con paso por Bella Vista, debut en Primera y actualidad en el exterior (Inter Miami y Porto).
En esta edición estuvieron presentes Jerónimo Gómez Mattar, Juan Saman y Felipe Calderone, también formados en Malvinas y hoy integrantes del plantel profesional.

El acto comenzó con todas las categorías formadas dentro del campo de juego y la entrada de las banderas de ceremonia, portadas por los jugadores de Primera División. En un gesto tan simbólico como emotivo, realizaron el traspaso de la bandera a los chicos y chicas de Malvinas, reforzando el vínculo entre generaciones del club.

La jornada se vivió con mucha emoción y hubo cantos, humo, fuegos, agite y un clima plenamente familiar. Una verdadera fiesta rojinegra que volvió a poner en valor al semillero leproso, el lugar donde todo comienza.

Newell’s agradece a las familias que acompañaron durante todo el año, a los niños y niñas por su compromiso, a los profes, coordinadores y trabajadores del club por su pasión y dedicación, y a los socios e hinchas que desinteresadamente colaboraron para que el cierre sea una celebración inolvidable.

Newell’s es grande por su historia y por su gente.